genteAcabamos de concluir la Primera Conferencia de los Socialistas en la Ciudad de Madrid y el resultado ha sido muy positivo. Con independencia de otras consideraciones mediaticas, que el tiempo y la red de redes, acabaran por poner en su sitio y que en otro momento entrare a analizar en profundidad, hoy simplemente me gustaria compartir con todos vosotros un sentimiento colectivo muy ilusionante que he respirado esta mañana en dicha cita.

El apoyo y el cariño de los distintos dirigentes socialistas que han venido de toda España, para avalar el trabajo que los militantes de Madrid han desarrollado desde hace meses, es digno de considerar. Y quiero hacer una mención especial, con afecto a Jerónimo Saavedra, a Emiliano Garcia-Paje o a Aína Calvo, fundamentalmente porque ellos, nos han traído palabras de ánimo y aliento desde Las Palmas de Gran Canaria, Toledo y Palma de Mallorca, ciudades donde ellos han conseguido hacer lo que los socialistas en la ciudad de Madrid queremos conseguir: ganar al Partido Popular, dedicando a ello buenas dosis de esfuerzo, inteligencia, pero sobre todo muchas “ganas de ganar” para los ciudadanos sus ciudades.

Hoy he visto las ganas que tenemos, no solo los madrileños, no solo los socialistas madrileños, sino los socialistas de otras regiones y de otras ciudades, los socialistas de toda España, para hacer que el cambio político en Madrid sea una realidad y que los dirigentes del PP, chocando con su egocentrismo una y otra vez en los muros de Génova, dejen paso a una generación de socialistas que quieren de verdad recuperar valores, conceptos y el diseño de una ciudad habitable, una ciudad llena de ciudadanos, no de estatuas inmóviles, una ciudad llena de vida, no de sombras inertes.

Ese cambio político es posible. Para ello el PSOE un instrumento que nació en Madrid de la sociedad misma, de la gente que menos tenía, con el objetivo de intentar garantizar y ampliar derechos, reivindicar mayor calidad de vida y en definitiva impulsar nuevas cotas de bienestar para todos; no debe buscar mágicas mezclas racemicas, debe simplemente, como se ha hecho este fin de semana, contar con su gente y reivindicar a toda la sociedad.

Ayer me explicaba Antonio, un militante de la una Agrupación Socialista del sur de Madrid, como se levantaba todas las mañanas, para ir a trabajar, “yo tengo esa suerte” -me comentaba-, y me explicaba como tras más de diez horas diarias al volante, antes de ir a su casa, se iba durante unas horas más, todas las tardes a su Casa del Pueblo, para compartir con los compañeros, ideas, sueños e ilusiones e intentar aportar lo mejor de si mismo al Partido, para que vuelva a gobernar Madrid. Esta mañana Antonio se despedía de mi con una sonrisa en la boca diciendo: “¡Ahora vamos en serio!”.

Si esa es la conclusión de la Convención para Antonio, simplemente la hago mía, y solo se que junto a él, voy a dejarme la piel, para que el trabajo, las ilusiones y la sonrisa de los miles de Antonios anónimos que trabajan sin pedir nada a cambio, en todas las sedes socialistas de la ciudad de Madrid, hagan posible que en poco mas de un año, lleguemos a esa ultima estación y tengamos un alcalde socialista en Madrid. Estoy orgulloso, es un honor para mi, poder contar con gente así, de mirada limpia, hombres y mujeres generosos transmitiendo valores, sonrisas, alegría, es una suerte contar con tan nobles e ilustres compañeros de viaje. Lo mejor que tiene mi Partido: su gente.